¿ABUSO
FRATERNAL?
Besos,
Cushi
El abuso fraternal
Agresión y victimización entre hermanos; el abuso fraternal de bullying, psicológico, verbal, físico y/o sexual.
El abuso fraternal es la principal causa de abuso de niños, y la causa #1 en abuso doméstico (pero el que menos se documenta).
Abuso fraternal afecta a uno de cada tres niños.
Es 5 veces más común que el abuso entre padres o el abuso entre padres e hijos.
A este tipo de abuso se le llama abuso “escondido” o “olvidado” por investigadores, y los servicios de protección infantil lo llaman abuso “invisible”, porque frecuentemente el abuso está a simple vista pero aún así nadie love.
El abuso fraternal es un “doble” abuso: el primer abuso es el del hermano, y el segundo abuso es la negligencia de los padres al no pararlo.
EL 90% de los hermanos agresivos, mienten, niegan, echan la culpa a otros, y usan la manipulación psicológica cuando son confrontados sobre sus comportamientos abusivos.
El abuso fraternal, hasta cuando notado, se confunde con la “rivalidad entre hermanos” y entonces sobremirado o “normalizado” entre la familia.
La diferencia entre la rivalidad entre hermanos y el abuso fraternal es la intención. La rivalidad es entre dos oponentes iguales, intentando conseguir recursos compartidos (por ejemplo: la atención de los padres, juguetes, juegos o recursos limitados).
El motivo del abuso fraternal es dañar, doler, ser antagonistas, instigar, provocar, humillar, avergonzar, lastimar, tormentar y fastidiar… dominando, creando miedo, controlando, manipulando, etc.
Abuso fraternal es entre dos niños o más que son diferentes en tamaño, fortaleza, intelectualmente, y en edad… donde un niño es constantemente atacado, este niño suele ser el más pequeño, débil, menos popular, menos posicionado dentro de la dinámica familiar, o en una edad intelectual y cognitiva menos desarrollada. Puede pasar en una familia cualquiera, de cualquier raza, nacionalidad, religión o antecedentes socioeconómicos.
Incluso con el tiempo, los efectos a largo plazo de abuso fraternal pueden causar un severo trastorno de estrés postraumático; debido al trauma en el cerebro durante los primeros años de desarrollo en la infancia. Investigadores muestran que incluso la persistencia constante de un nivel bajo de bullying fraternal tiene el mismo impacto en el cerebro que un evento dramático y traumático.
Los objetivos son 3 veces más probable de ser maltratados en el colegio, y más tarde en la vida en los sitios de trabajo por empleados abusivos y dominantes.
El abuso fraternal es marcado por una profunda incapacidad de confiar en los demás, y personas que han sido víctimas del abuso fraternal, tienen dificultad de confiar en personas, incluyendo a profesores, ministros, doctores, vecinos, y otras personas en posiciones de ayuda.
El 62%+ de adultos que han sobrevivido al abuso familiar nunca se casan.
El 38%+ de adultos que sobreviven al abuso fraternal están distanciados de su familia, o experiencian un cierre forzado o autoimpuesto (investigadores comparten que el alejamiento es menos del 6% de la población general).
Es 6 veces más probable que tengan un episodio de depresión en edad adulta… esto significa que tendrán un episodio de depresión mayor en edad adulta sin el soporte, compasión y cuidado de seres queridos, conduciendo a desempleo, sin hogar, adicción y encarcelamiento.
La idealización de suicidio, atacarse a sí mismo, impotencia aprendida (siendo “enseñado” por hermanos a “renunciar” por la idea de que nunca vas a ‘ganar’ contra ellos), el odio a uno mismo, bajo la autoestima y desrealización son los resultados típicos de abuso fraternal.
Adultos que han sobrevivido el abuso fraternal pueden ser marcados por sentirse sin poder, sin valor, y desesperanzados.
Muchos adultos que sobreviven al abuso fraternal no saben que eran abusados por sus hermanos, y entonces no saben la causa de su rabia “inexplicable”, depresión, trauma, miedo, ansiedad, etc.
Muchos de los supervivientes de abuso fraternal se sienten “destrozados”, “debilitados”, “demolidos” a diario y muchos no saben el porqué.
La mayoría de adultos que sobrevivieron alel abuso fraternal no se dan cuenta de que eran traumatizados y no saben que eran abusados en su infancia porquepor que el abuso era tan “normalizado” en la familia. Probablemente tienen una “rabia inexplicable” (potencialmente conduce al encarcelamiento), enfermedades mentales, neurodivergencia (autismo/características del autismo), de trauma al cerebro y abuso psicológico en edades desarrolladas en la infancia. Muchos adultos supervivientes viven décadas antes de entender el por qué viven traumatizados por el abuso fraternal que aguantaron durante su infancia, que conduce al trastorno de estrés postraumático complejo, cualquier variedad de problemas de salud que tienen que ver con el sistema suprarrenal y órganos principales, inhabilidad de trabajar constantemente por fatiga suprarrenal, trauma y patrones continuados en relaciones estabilizadas en la infancia, “invitando” a màs abuso de empleados, empleadores y compañeros.
Muchos adultos que sobreviven al abuso fraternal no saben que eran abusados por sus hermanos, y entonces no saben la causa de su rabia “inexplicable”, depresión, trauma, miedo, ansiedad, etc.
Definiendo el Abuso Fraternal
El abuso fraternal es una agresión y victimización entre hermanos; esto incluye tener un comportamiento de un nivel bajo de formas sutiles de antagonismo (burlarse, avergonzar, provocar, torturar, molestar, antagonizar, instigar, acosar, manipular, dominar, controlar) a un nivel extremo de abuso físico y sexual, resultando incluso en la muerte.
El abuso-agresión-bullying-y-victimización fraternal, puede ser un incidente… y puede ser continuado con comportamientos persistentes hechos para degradar, devaluar y deshumanizar a la víctima para que el autor se pueda sentir “poderoso” en el momento.
El abuso puede ser desde el comportamiento de nivel bajo (confundido con rivalidad entre hermanos) al abuso mental ,físico, emocional, psicológico y sexual. Cuando el abuso no es parado en la dinámica familiar, generalmente el abuso se intensifica (siendo más frecuente y más intenso en duración y gravedad).
El abuso fraternal pasa cuando un hermano (normalmente el más mayor, más poderoso, uno con una personalidad más dominante, físicamente más grande, más listo, más popular, o mejor posicionado en la familia) ataca a uno más pequeño, físicamente o al más pequeño de la familia.
Una Guía Práctica para la Liberación
Busca Las Señales
Hermanos mayores hacia a los más pequenos
Hermanos mayores hacia hermanas pequeñas
Hermana mayor hacia hermanos pequeños
Hermanos mayores atacando a los pequeños para dominarlo
Motivo: intención de hacer daño, dominar, controlar, degradar, devaluar, manipular, antagonar, instigar, acosar, provocar, burlar, torturar, humillar, ignorar, traicionar (mientras la rivalidad entre hermanos se basa en “rivales” que son iguales en fuerza…)
Hola querido amigo,
¿Me has visto por tu ciudad? Soy un perrito apasionado por prevenir la forma número uno de abuso infantil, aunque sea la menos denunciada.
Gracias por saltar conmigo aquí en SAFE (Sibling Abuse Forever Ended / Acabando con el Abuso Fraternal). Has llegado a un lugar que entiende la importancia de una infancia segura.
Estoy en una misión: que todos sepan su valor, mantengan la esperanza, vivan con fuerza y que tengan voz.
Mi trabajo alegre es esencial para cada niño… iluminando los rincones ocultos y olvidados del dolor que se vive en tantos hogares.
Dios realmente me creó para amar, amar y amar lo que hago, porque Dios sabe que los niños importan. Todo nuestro contenido está pensado para ayudar a los adultos responsables a creer en esta verdad y recibir este amor que transforma de verdad. ¡Guau!
Invitó a niños, padres, profesores, y a todas las personas que se preocupan por los niños a acompañarme… ¡Saltando, brincando y dando botes hacia un futuro más brillante para todos los hermanos y hermanas!
Juntos venceremos la oscuridad y romperemos el estigma del abuso fraternal.
Juntos mostraremos al mundo cómo ser libres para alcanzar todo nuestro potencial en Jesús.
Con amor,
Cushi
P.S Puedes encontrarme en @cushiwill y @siblingsabuseforeverended
#VenciendoelAbusoFraternal #AcabandoconelAbusoFraternal
Las estadísticas, los hechos, y las investigaciones
Forma #1 de abuso infantil, pero menos denunciado
Forma #1 de violencia doméstica, pero menos denunciado
Forma #1 de abuso doméstico, pero menos denunciado
Afecta a un niño de cada 3
5 veces más común que el abuso entre padres o entre padre y niño
3 veces más común que sean maltratados en el collegio por compañeros
6 veces más común que tengan un episodio de depresión mayor en edad adulta.
2/3 nunca se casan (me recuerda a un video donde el hermano mayor le dice a su hermana pequeña: “Nunca conseguirás novio” para hacerla llorar.)
Las tasas de alejamiento entre adultos supervivientes de abuso fraternal son masivamente más altas que las tasas general de pobación en familias (más del 38% - algunas investigaciones sugieren que es igual a la tasa del divorcio, acercándose al 50% o más— comparado con menos de 6% de tasas de alejamiento en el publico general)
90% de hermanos abusadores-agresivos-victimizados, mienten, niegan o echan la culpa cuando son confrontados con sus comportamientos abusivos.
Ramificaciones de por vida (sin ayuda y curación):
TEPT complejo (Trastorno por síndrome postraumático)
Problemas de salud en organos importantes
Fatiga suprarrenal
Insomnia
Incapacidad de confiar en los demás
Aislamiento, alienación de la sociedad
Alejamiento de la familia
Desempleo
Sin hogar
Idealación de ideas de suicidio
Adicción
Encarcelamiento (normalmente de “rabia inexplicable”)
Neurodivergencia (autismo / características de autismo) de trauma al cerebro durante años de desarrollo en la infancia (esto genera provocaciones que invitan más abuso de familia, parientes, amigos, suegros, vecinos, ministros, etc)
EL EMBAJADOR DE MARCA MÁS TRABAJADOR DEL MUNDO
Cushi representando nuestra primera valla publicitaria: Estero, Florida (Autovía 41), 2024 Nuestras vallas alcanzaron más de 1.050.000 impresiones en 2024. Nuestro objetivo es 50.000.000 de impresiones en 46 estados para 2028.
¡HE VENIDO A HABLAR!
Me llamo Cushi. Por todos aquellos que no pueden encontrar su voz… ¡Yo puedo ladrar bien fuerte!
MI HISTORIA…
Fui una profesora y entrenadora de secundaria con una carrera de gran éxito, también soy una superviviente de la forma número uno de abuso doméstico… pero mi historia es una que no te imaginarías.
Vengo de una familia “de sobresalientes”. Mis padres siguieron casados, y en general enamorados. Nos pusieron a los tres hijos en colegios privados y todos los domingos nos llevaban a misa.
A menudo la gente elogiaba a mis padres por “haber criado unos hijos tan buenos”.
A pesar de haber sido la número uno de su promoción y la “mejor de la clase” en su instituto– y de estar en camino de conseguir un MBA– mi hermana mayor me hizo ‘bullying’ durante toda mi infancia. Y a pesar de haber sido también el “mejor de la clase” en su instituto– y de estar en camino a su seminario–, mi hermano mayor me abusó psicológica y físicamente durante mi infancia.
Contra todo pronóstico para una hermana abusada (gracias a la motivación de mi padre, piloto de combate del Cuerpo de Marines), yo también fui elegida “la mejor de la clase” en mi instituto y oradora en los servicios de la Sociedad Nacional de Honor y de Baccalaureate, hablando sobre carácter, esfuerzo y actitud. Me gradué en la universidad con honores… Me convertí en profesora de secundaria a través de un programa de enseñanza en barrios desfavorecidos de AmeriCorps… Después, en consultora de formación docente y presentadora de un programa de radio motivacional.
Pero un día, a comienzos de mis treinta, me encontré paralizada en el pasillo de mi casa, sin poder casi moverme. Tenía que estar en la emisora para mi programa de mediodía, pero mi cuerpo no respondía. Después de llamar a la emisora, recuerdo tumbandome en el suelo escuchando una repetición de mi propio programa motivacional.
“Carácter, esfuerzo y actitud” ya no eran suficientes para mí. Resulta que no se puede hablar a una misma para salir de los efectos a largo plazo del abuso fraternal.
Pasé los próximos 15 años de mi vida intentando volver a una vida “normal”. A pesar de haber sido siempre una chica atlética, en forma y aparentemente sana, por dentro me sentía que podía morirme en cualquier momento. El trauma que sufrí en la infancia afectó a mi cerebro, a mis órganos principales y a mis sistemas corporales. Era una cáscara vacía, una chica entumecida que vivía a cierta distancia de su propio cuerpo, luchando contra el trastorno de estrés postraumático complejo (TEPT-C) y la fatiga suprarrenal.
A pesar de todos mis “éxitos” anteriores, me sentía inútil, impotente, sin voz y sin esperanza.
Hace unos días, uno de mis colegas me escribió un mensaje: “Mi hermano pequeño acaba de morir. Tenía 55 años.” Este compañero viene de una familia exitosa con cinco chicos a los que les encantaba “jugar y pelearse por diversión”. Recordé a mi madre riéndose mientras mis hermanos me inmovilizaban, me clavaban los nudillos en la cabeza y me presionaban la cara contra la alfombrilla… o me enrollaban en un saco de dormir mientras yo gritaba “no puedo respirar” y ellos respondían “si puedes, aún te oímos”. Finalmente, mi madre decía con risa “Ay, niños, dejaros ya de pelear.”
¿Cómo puede una niña de 6 años competir con un dúo de 12 y 14 años?
Las víctimas del abuso fraternal no saben que están siendo abusados, porque el abuso entre hermanos se normaliza dentro de la familia. De los más de 60 profesores y entrenadores que conocí al crecer, ninguno sabía lo suficiente como para intervenir— especialmente siendo una “buena niña” de una “buena familia”. El abuso fraternal puede pasar en una familia cualquiera, de cualquier raza, nivel socioeconómicos o religión.
La ruptura familiar, la incapacidad de confiar o formar vínculos, y una tasa tres veces mayor de victimización por acoso escolar (junto al acoso laboral), producen adultos que tienen dificultades para acabar sus estudios superiores o mantener un empleo, con mayores índices de desempleo, sin hogar, adicción o incluso encarcelamiento.
Hoy, te pido que dediques un momento para contarle a una sola persona sobre el abuso fraternal.
Con sinceridad,
Elizabeth Rose Rosinski.
Elizabeth Rose Rosinski
Directora Ejecutiva
Elizabeth Rose Rosinski es la Directora ejecutiva y fundadora de “Acabando con el Abuso Fraternal". Ella es una superviviente del abuso fraternal “oculto”, y ha observado y sufrido los efectos devastadores de la violencia doméstica generacional y el abuso fraternal de generación en generación dentro de su familia extensa.
Fue una exitosa profesora de educación media en zonas urbanas, proveedora acreditada de talleres de desarrollo profesional en la Junta de Educación de Illinois, y presentadora en la conferencia estatal de Illinois ‘Ningún Niño Dejado Atrás’, con el iniciativo “Cómo obtener resultados extraordinarios de un estudiante ‘promedio?’”.
Utilizando su entrenamiento como Defensora Especial designada por el Tribunal para niños, mentora matrimonial UCANN, y asesora financiera familiar certificada por Dave Ramsey, para ofrecer y crear discusiones, talleres y servicios ministeriales dirigidos a familias y congregaciones con pocos recursos socioeconómicos. También produjo y condujo un programa de radio motivacional en directo, transmitido en la región del sur metropolitano de Chicago y el noreste de Indiana, sobre temas de liderazgo, emprendimiento, servicio y crecimiento personal.
Elizabeth, con más de 20 años de experiencia en educación, comunicación y medios– junto con su viaje personal a través de las batallas físicas y espirituales diarias para superar los efectos aplastantes del abuso fraternal– la da una capacidad única para hablar y enseñar con autoridad.